Un estudio dirigido por Johns Hopkins descubre que los fármacos aprobados para tratar el dolor también reducen el crecimiento del cáncer de hueso.
Investigadores dirigidos por Johns Hopkins han descubierto que dos analgésicos aprobados por la FDA podrían hacer algo más que aliviar el dolor neuropático: también podrían ralentizar el crecimiento y la propagación de tumores óseos agresivos.